20 diciembre 2007

Magia: Nada por aquí, nada por allá, un robo por aquí, una cortina de humo por allá

Al analizar una llamada cortina de humo siempre encontraremos tras ella a un personaje ligado a la política, hábil en el manejo del arte escénico, de la palabra y sumamente proclive a convocar periodistas que tienen precio. La cortina de humo, como anuncio novedoso, es recogida por los medios de comunicación para ocultar la crisis en que están inmersos los actores políticos: por ejemplo, el cuestionamiento de la ausencia de un plan de gobierno en los primeros cien días de la gestión aprista motivó al fabricante de las cortinas de humo anunciar la posibilidad de aplicar la pena de muerte (cortina de humo); ésta fue tomada y difundida con bombos y platillos por la prensa asalariada.

 ¿Qué ocurrió después? El pueblo se distrajo con la información nueva y perdió de vista los problemas que el gobierno deseaba tapar; y por supuesto que el cuento sobre la pena de muerte se utilizó sólo el tiempo necesario para distraer la atención. Los medios de prensa se prestaron al propósito de inflar mediáticamente algo en lo cual no creía ni el mismo personaje que lo preconizaba (Alan García). Entonces, cabría una reflexión: ¿los periodistas y el gobierno conforman una sociedad delictiva en estos casos?

Una cortina de humo se caracteriza por ser más o menos fugaz; dependiendo de su fabricante, además de ser elemento distractor, también apunta como la escopeta de dos cañones a otro objetivo: por ejemplo, si el gobierno pusiera en vigencia el proyecto de la pena de muerte, lo haría con el claro propósito de salvar al Dr. García de la sentencia de la CIDH por la matanza en los penales.

A simple vista, el fabricante de las cortinas de humo es un político soberbio y perverso; pues sólo quien posee tales rasgos ocultaría la verdad a sus electores desechando la opción sincera y humilde de pedirle perdón al pueblo por la crisis en la que está empantanado; es decir, mediante la cortina de humo el Dr. García le dice indirectamente al país: “¡Imbécil, mientras los apristas robamos y difamamos a los candidatos presidenciales, distráete con estos fuegos artificiales!” La cortina de humo es, pues, para el mandatario lo que es la paloma y el conejo para el mago. ¿Cuánta perversidad habrá en la mente de quien da licencia antes de las elecciones generales del 2011 a fabricar con espacio y personajes una historia en donde el ex presidente Toledo cumpla el rol de violador? Ahora a la “inspirada” idea de publicar el nombre de quienes purgaron cárcel por terrorismo, ¿con qué otra cortina de humo desviará nuestra atención de la inflación que bordeará el 5% en el 2007? Ninguna autoridad debería observar la gestión del adicto a las cortinas de humo: de atreverse, aténgase a las consecuencias. De esto darían fe el Contralor General de la República o la señorita Defensora del Pueblo, personalidades que fueron vejadas del modo más perverso por el Dr. García. Estamos avisados. ¡Ningún mortal debe llamarle la atención al soberbio cargador del anda del Señor de los Milagros, que ora con el pastor Humberto Lay y comulga con el monseñor Cipriani!

Los psicólogos reservan el vocablo agresividad para destacar los actos de carácter hostil y destructivo de una persona. Ahora bien, ¿el político, Dr. García, cuando oculta el monto a que asciende el presupuesto del sector Educación con la cortina de humo (evaluación censal) no agrede al colectivo magisterial y al pueblo? ¿Acaso no nos ofende al pretender hacernos creer que su capacitación chicha es más importante que el trabajo coordinado que debiera existir entre el Ministerio de Educación y las universidades que forman maestros? ¡Se está despilfarrando el dinero en algo que no dará frutos! ¿Egresado de qué universidad es nuestro mandatario que pregona la evaluación?, ¿qué títulos exhibe para derrochar tanta altivez? Así, pues, al desmenuzar una cortina de humo, encontraremos en el fondo una intimidad fétida, verdadera tormenta de pus que asquearía la sensibilidad más curtida: por ejemplo, el robo por los apristas del SIS a los damnificados por el terremoto en Ica. Sobre el avance de la investigación del caso, valdría la pena escuchar a la Dra. Lizárraga. ¿Los periodistas asalariados por qué se callan? Desde ya debemos pensar para el 2011 en un mandatario que cultive valores, que se preocupe por los intereses de la patria, que les cierre las puertas en el Perú a las empresas chilenas, cumpla con la Ley, sea sincero y honesto, capaz de reconocer sus errores.

Últimamente, tras un atentado en el Perú profundo, el Dr. García amenazó con publicar el nombre de los que purgaron cárcel por terrorismo (cortina de humo). Pero sobre el paradero de estos señores debe informar el Servicio de Inteligencia. No tiene sentido publicar ninguna nómina si con ésta se pretende encubrir la imperiosa necesidad de interpelar al Ministro del Interior que se mantiene en el cargo sólo por obra y gracia de un mandatario; salvo que la intención sea incentivar más atentados que motiven nuevas cortinas de humo. Si los que purgaron cárcel por terrorismo están en la urbe y el atentado se produjo en otro lugar lejano, no se les debe perjudicar a quienes se están reinsertando en la sociedad. Ellos merecen una oportunidad como la tuvo el Dr. García, a quien el pueblo eligió presidente por segunda vez. ¡Ahora, si contra viento y marea el gobierno insiste en publicar el nombre de los que purgaron cárcel por hacer terrorismo, la lectura sería otra: inyectar en la mente del pueblo el veneno terrorista contra Yehude Simon con la intención de liquidarlo antes del 2011!

La Universidad Nacional de Educación ha sido tocada (cortina de humo) por un grupo de políticos ligados al APRA y también por la prensa asalariada como Correo, La Razón, etc. Curiosamente, esto sucede en un contexto judicial desfavorable a Alberto Fujimori por la muerte de 9 estudiantes y un profesor de la Cantuta. Llaman la atención los ataques coordinados y calumniosos de apristas y fujimoristas contra la UNE, olvidando que la Cantuta siempre supo salir airosa de sus problemas. La explicación es clara. Se agita la presunta infiltración terrorista en la UNE para que la gente piense: “Con Fujimori esto no pasaría; él combatió y derrotó al terrorismo, ¡cuánta falta hace para acabar de una vez con este problema!” Y esta cortina de humo, encaminada a levantar los bonos del corrupto tirano, se presenta justo cuando este individuo está siendo enjuiciado. ¿Por qué tanta saña contra esta institución que recién está restañando sus heridas? La respuesta es simple: el APRA jamás tendrá a la UNE como bastión político. Aurelio Pastor, ex asesor del fujimorismo, es consciente de ello y por eso arriesga todo pretendiendo lastimarnos con su purulento verbo al afirmar, muy suelto de huesos, que el ex candidato presidencial Ollanta se reunió con un grupo de terroristas organizados en “Todas las Sangres”. El mensaje escondido de los zamarros salta a la vista: en los planes del APRA existe el proyecto de cerrar La Cantuta y liquidar a Ollanta, desde ya, en su carrera al sillón presidencial el 2011.

¿En Santiago y Lima, a qué rufián le estarán preparando un túnel que lo conduzca al palacio de gobierno el 2011?

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